te das cuenta de ese momento en tu vida en el que ha sucedido algo que te ha hecho cambiar de forma de ver las cosas? esa lista de acciones en serie que culminaron en una mucho peor que la anterior y que te hicieron frenar en seco tu vida para coger un rumbo distinto?
pues llevo años esperando que algo así me ocurra, lo busco pero no aparece, me arrimo al bordillo de la acera de manera violenta para rozar los autobuses, me pongo mas allá de la línea amarilla que hay en el suelo del metro para ver si aparece el psicópata que dice que te empuja, no me lavo las manos después de acariciar a los perros del vecino antes de comer por si tuviese la suerte de que uno de esos virus comedores de carne me atacasen por sorpresa, me acerco a los edificios en días de viento por si una maceta o incluso una cornisa se lanzase hacia el vacío buscando mi cerebro maltrecha
pues nada
hace 8 años creo recordar tuve suerte, ahora no, pensé que aquel incidente que me dejó en el hospital sería la esquina que me haría girar, pero no, no fueron las puñaladas suficientes, no fueron los días en coma suficientes, no vino a verme la gente suficiente.
mi vida aburrida no me deja cambiar el gesto, tengo gesto aburrido
la nada de la historia interminable se está adueñando de mi, la vieja morla no despierta,
los comepiedras se han quedado sin piedras, y artax lleva meses en el fondo del pantano de la tristeza y lo malo es que no tengo libro que leer que cambie los hechos
si la vida no me da ese hecho que cambie las cosas yo las cambiaré
hoy he decidido morir pero lo voy a hacer con vosotros así en vuestras cabezas ya sólo quedará nada
-CARTA RECIBIDA EN UN PERIÓDICO DE MOSCÚ DESPUES DEL ATENTADO DE LA PRIMAVERA DEL 85, EN EL QUE MURIERON 256 PERSONAS EN UN HOSPITAL-
Uh… que mal rollo…
Interesante
Para mí, la Historia Interminable respresenta un antes y un después. Recuerdo cuando me regalaron mis padres la novela, cuando cumplí los 14 años. La he leído varias veces, y siempre acabo encontrando nuevas cosas en las que antes no había reparado. Es un libro profundamente filosófico que muestra una vez más, el amor que Michael Ende tenía por las relaciones entre las personas y su aceptación de que el bien y el mal deben coexistir. Me encanta este libro y lo volveré a leer muchas más veces. Lo recomiendo.